
Irán marca un foco central en la primera gira del presidente Joe Biden por Medio Oriente y este 14 de julio el mandatario firmó con Israel un compromiso para negar las armas nucleares a Teherán. Un día después de señalar que está dispuesto a usar la fuerza como último recurso para detener el desarrollo de un arma atómica, Biden remarcó que aún aguarda por una respuesta de los iraníes para volver al Acuerdo de 2015. Pero subrayó que su espera no es indefinida.
Estados Unidos prefiere la diplomacia, pero no descarta el uso de la fuerza para detener el programa nuclear iraní. Así lo ha señalado el presidente Joe Biden durante su paso por Israel.
En medio de la presión de su país aliado en Medio Oriente, Biden firmó este 14 de julio con el primer ministró israelí, Yair Lapid, una declaración en la que se comprometen a frenar la proliferación nuclear de la República Islámica. Uno de los principales focos de su agenda durante su primera visita a la región como jefe de Estado.
Biden le prometió a Lapid hacer todo lo que esté en sus manos para evitar que Teherán desarrolle un arma atómica.
«Estados Unidos enfatiza su compromiso de no permitir nunca que Irán adquiera un arma nuclear y que está preparado para usar todos los elementos de su poder nacional para asegurar ese resultado», afirma el texto firmado en la segunda jornada de la gira oficial de cuatro días.
Biden asegura que no esperará “por siempre” a Irán para volver al Acuerdo nuclear
Tras una reunión privada con el premier israelí, el líder de la Casa Blanca aseguró que su Gobierno trazó un plan para que la República Islámica retorne al desgastado Acuerdo Nuclear de 2015 y que aún espera una respuesta por parte de Teherán. No obstante, advirtió que su espera no es indefinida.
«Hemos presentado a los líderes de Irán lo que estamos dispuestos a aceptar para volver al Acuerdo. Estamos esperando su respuesta. ¿Cuándo llegará eso? No estoy seguro. Pero no vamos a esperar por siempre”, sostuvo el mandatario estadounidense.
Biden sugirió que su paciencia con Irán se está agotando, pero remarcó que confía en que sea posible disuadir a ese país para que se reincorpore al pacto que firmó hace siete años junto a las principales potencias del mundo. Además de Estados Unidos, entre los signatarios del histórico Acuerdo denominado Plan de Acción Integral Conjunto están Francia, Alemania, Reino Unido, Rusia y China.
“Sigo creyendo que la diplomacia es la mejor manera de lograr este resultado”, enfatizó el jefe de Estado.
Lapid: programa nuclear iraní solo puede frenarse con una amenaza militar
El deseo de Biden de una solución diplomática contrastó con la postura del primer ministro israelí, quien sostuvo que Teherán debe enfrentar una “amenaza real de fuerza sobre la mesa” para que renuncie a su ambición nuclear.
Para Lapid, la diplomacia resulta insuficiente para frenar a la República Islámica. «Lo único que puede detener a Irán es saber que si continúan desarrollando su programa nuclear, el mundo libre utilizará la fuerza (…) El régimen iraní debe saber que si continúa engañando al mundo, pagará un alto precio”, subrayó.
Revivir el Acuerdo Nuclear con Irán, negociado bajo la Administración del entonces presidente Barack Obama y abandonado por Donald Trump en 2018, fue una prioridad clave para Biden cuando asumió la Presidencia. Sin embargo, su Administración ha mostrado pesimismo sobre las posibilidades de que Teherán vuelva a cumplir los compromisos adquiridos.
Las autoridades israelíes han tratado de aprovechar la visita de Biden para subrayar que el programa nuclear iraní ha progresado demasiado en los últimos años y alentar a Washington a prescindir de los intentos por reanudar el pacto.
Desde un inicio, Israel se opuso al Acuerdo, al asegurar que las limitaciones sobre el enriquecimiento nuclear de Irán expirarían y que el documento no abordaba el programa de misiles balísticos de Teherán ni las actividades militares en la región.
El Gobierno israelí presiona por sanciones estrictas contra Irán con la esperanza de forzar a un pacto más amplio.

