
“La educación financiera significa cómo manejar tu vida, no tu dinero. Si sabes manejar tu dinero, estás en control de tu vida”, afirma en entrevista para Crónica Marcela Orvañanos de Rovzar, fundadora de Qualitas of Life Foundation, que el 2 de noviembre celebrará sus primeros 15 años como una organización sin fines de lucro que capacita financieramente a hispanos en EU, de manera gratuita y sin importar su estatus migratorio.
Orvañanos llegó a Nueva York en 2006, junto con su esposo, entonces socio de un despacho de abogados. Había fundado en México Procura A.C. y la respaldaba su amplia expertise en proyectos filantrópicos. Experiencias con inmigrantes e inquietudes sobre su realidad en suelo estadounidense, motivaron la creación de Qualitas of Life Foundation.
En 2006, tras una serie de investigaciones, y estudios, Marcela Orvañanos y su equipo concluyeron que un amplio sector de los inmigrantes hispanos requería de educación financiera que los ayudara a ampliar su margen de oportunidades. “Resultó que la gente quería, como cualquier ser humano, tener seguridad para su familia, para enviar remesas, para tener un hogar, seguro de vida, una propiedad y ahorros para el futuro”, comparte Orvañanos.
Es así que luego nació Qualitas of Life Foundation, que tras 15 años ha apoyado a más de 123,000 personas de 18 nacionalidades, y más de 26,000 familias. Actualmente colabora con 60 centros comunitarios en ciudades como Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Vermont y Massachusetts.
Cursos a partir de las necesidades
“Nuestros cursos iniciaron en español, que es un diferenciador hasta la fecha porque no hay quien capacite financieramente en español”, dice Orvañanos, que afirma que los cursos surgieron a partir de las necesidades de la gente. “No impusimos nada, los escuchamos. Juntamos todo lo que había de cursos sobre educación financiera y se fue rebotando con ellos durante 2006. Hasta formar una currícula de acuerdo a sus necesidades”.
Quienes ingresan a esta capacitación primero pasan por una sesión de autoestima; para que “se den cuenta que todos han pasado por lo mismo. Llegar a un país donde no conocen nada, sufren abusos, les pagan mal e incluso caen en manos de agiotistas, o bien, no son bien recibios por las instituciones financieras”. De ahí la importancia de expresarse entre sí y comunicarse como comunidad. Que reconozcan que son parte de un cúmulo de experiencias compartidas.
Luego vienen sesiones sobre planeación de presupuesto, sobre aprender a diferenciar entre deseos y necesidades, conocer los tipos de instituciones financieras existentes, cómo acceder a créditos, gestionar tárjetas de débito, y otros temas.
“Nuestro modelo académico está muy bien trabajado”, asegura Marcela, pues está “avalado por la Universidad Panamericana, por pedagogos y expertos financieros. Tenemos alrededor de 40 faciltadores que capacitamos dos veces al año”.

