Celebran 60 años de tradición matachín

Bajo la educación católica y devotos a la Virgen María, así como a los santos, los mejor conocidos como matachines acuden a rendir agradecimiento por medio de bailes. Estos grupos de danzantes también pueden acudir si alguno de los juarenses solicita sus servicios.

Se resalta que las danzas tienen entre sus miembros a menores, quienes participan tomando la responsabilidad de llevar los bailes y el ritmo; a estos últimos les llaman los niños del tambor.

Santiago, de 10 añosIker, de siete, e Isaí, de tres, se entregan en cada presentación. Ellos coincidieron en sentir una gran emoción por “servir” de esta manera.

“Siento salir mi corazón de emoción, no sé cómo explicarlo, es algo muy grande; me deja muy tranquilo y feliz poder tocar el tambor cuando venimos a presentarnos con las danzas”, señaló Santiago.

Con un tambor de tamaño acorde a su complexión y edad, los niños más grandes recorren lo que abarca el grupo al danzar, para no permanecer estáticos y que el sonido se distribuya también entre los adultos que les han enseñado cómo sostener las baquetas.

“Siento algo que me deja muy tranquilo; cada danza es mucha alegría y, ya cuando entramos a la iglesia, como que se complementa todo lo que siento; llego a mi casa muy, pero muy feliz”, dijo el pequeño Iker.

Por su parte, la madre de Isaí mencionó que el menor mostró interés desde mucho más pequeño, por lo que le compraron su tambor y baquetas. Con el logo impreso de la Virgen de Guadalupe en su playera negra, acude junto con parte de su familia y amigos a ponerle ritmo a los bailes.

“La danza es de mi mamá, nos ha visto crecer y a él le encanta. Trae su bolillera, su tamborcito y se pone a tocar”, narró Estefany, quien reconoce que causa ternura y capta las miradas de quienes los ven bailar.

Mencionó también que quien guste ser parte del grupo puede consultar sus redes sociales; a ellos los encuentran como Danza Apaches Guadalupanos, quienes con gusto reciben a quienes deseen integrarse.

Con penachos de extensas plumas en tonalidades gris, blanco y negro, e incluso de varios colores, “la Danza Azteca está integrada por mexicanos de diferentes estados y estadounidenses del sur de Texas. Viajamos por toda la República Mexicana para mostrar nuestra devoción por los santos y la Virgen María”, señaló Eduardo Terrazas, coordinador.“El viaje puede generarnos muchos gastos, pero eso no nos detiene. Actualmente estamos celebrando 60 años de nuestra fundación y vienen los jefes generales desde Guanajuato, Oaxaca, Ciudad de México, Guadalajara, y se nos unieron de Torreón, Jiménez y otros estados”, puntualizó.

Los majestuosos y coloridos vestuarios pueden alcanzar costos de hasta 8 mil pesos. Ornamentos alusivos a la época de los Aztecas, la diversidad de plumas, las telas y el calzado como huaraches que ellos mismos confeccionan, son parte fundamental de sus presentaciones.