Urge atender salud mental para prevenir violencia familiar y laboral: académico de la UACJ

El estrés muy pesado y una sobrecarga emocional, que pudieran ser ocasionados por problemas económicos, inseguridad laboral, largas jornadas de trabajo sin descanso, son algunos de los factores generales que afectan a una gran parte de la población en el tema de salud mental, informó Oscar Armando Esparza, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ).

Dichas situaciones pueden llegar a generar violencia familiar y laboral, comentó el profesor investigador de la UACJ.    

“Son varios los posibles detonantes y varía según la persona, sus características personales, hay gente más optimista, más pesimista, más enojona o menos enojona, todo eso es importante tomarlo en cuenta en una evaluación individual”, dijo.

“Pero si se pueden identificar algunos factores generales, que igual no aplican a todos pero pensamos que afecta a una gran parte de la población, detonantes de la salud mental que pueden generar violencia familiar y laboral, por ejemplo el estrés con crónico, muy pesado y una sobrecarga emocional, por ejemplo problemas económicos; inseguridad laboral, largas jornadas de trabajo sin descanso y todo esto puede llevar a que la gente ande enojona, irritable”, agregó.

Destacó que con lo irritable que esté la persona con cualquier cosa explota y no puede manejar problemas sencillos como en el hogar o en el trabajo, en cualquier área.

“Otro detonante puede ser trastornos de salud mental, que no hayan sido atendidos, por ejemplo, hay gente que tiene depresión, ansiedad y no está siendo atendida, y gente con adicciones; gente con otro tipo de problemas psicológicos, que no están siendo atendidos, esto puede tener un reflejo en su entorno inmediato y eso va causando problemas”, comentó.

“Otro detonante puede ser lo que hayamos aprendido en la casa, si hubo violencia familiar así aprenden a llevarse con las parejas y luego cuando les toca tener una familia, tienden a repetir estos patrones, no todas las personas, hay gente que se aleja o hace todo lo posible por evitarlo”, añadió.

Mencionó también los problemas de comunicación y pobre manejo de emociones, que no saben cómo expresar su malestar, su desacuerdo, cuando las cosas no les parece y eso tiende a crear conflictos, generar violencia.“Factores sociales o estructurales que pueden aportar a la violencia, por ejemplo el vivir en una colonia donde hay vandalismo, mucha delincuencia, venta de drogas y otros factores, donde hay desigualdad, discriminación, donde no hay trabajo o falta; quienes viven donde no tienen los servicios básicos o en hacinamiento, eso puede contribuir a generar violencia y si se combinan y no hay redes de apoyo de ser una violencia personal pasa a algo más general y empieza a erosionar el tejido social”, enfatizó.

Con respecto a cómo reducir estas causas, Oscar Armando Esparza, manifestó “promover la atención de la salud mental pero de manera temprana, donde haya campañas de sensibilización, promoción de salud mental, crear accesos psicológicos a personas que lo necesitan, en las escuelas, en los trabajos; fortalecer como persona su comunicación y cómo manejar las emociones, mediante talleres”.

“Dentro de los trabajos, impulsar políticas que promuevan la salud, que existan horarios equilibrados, que haya espacios de escucha, atención psicológica, protocolos en caso de violencia o acoso; ya a nivel más comunitarios fortalecer las redes de apoyo, entre vecinos que se agrupen, en lugares de culto, parroquias, asociaciones, donde ofrezcan un tipo de talleres de contención”, destacó.