
Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas en la región, la Casa del Migrante enfrenta un nuevo reto logístico. El consumo de gas se ha incrementado, presionando el presupuesto limitado de la institución.
Ante esta situación, el centro ha lanzado un llamado urgente a la ciudadanía juarense para solicitar apoyo económico. El objetivo principal es garantizar que las instalaciones cuenten con calefacción y servicios básicos durante la temporada.
Ivonne López, coordinadora de la Casa del Migrante y Derechos Humanos, señaló que la ayuda financiera es indispensable en este momento. Sin embargo, para brindar mayor transparencia, han diseñado un método de donación directa que evita malentendidos.
“Los donantes interesados pueden acudir directamente a la empresa Tomza para dejar el servicio de gas pagado a nombre del refugio. Se aceptan aportaciones desde los 100 pesos, las cuales se acumulan para las recargas del albergue”.
Actualmente, el gasto operativo es cubierto con gran esfuerzo por la administración y el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén. En ocasiones, los encargados deben aportar recursos de su propio bolsillo para alcanzar cuotas de hasta dos mil pesos por carga.
La prioridad es asegurar que las personas en situación de movilidad tengan acceso a agua caliente para su higiene personal. López destaca que muchos migrantes no están acostumbrados al clima extremo de Juárez y corren riesgos de salud.
Además del combustible, el albergue ha solicitado donaciones de medicamentos antigripales para prevenir brotes de enfermedades respiratorias. El frío constante hace que la población refugiada sea más vulnerable a contagios y complicaciones.
Finalmente, se requiere apoyo con alimentos específicos como huevo, leche, café, azúcar y carnes frías. Estos insumos son vitales para ofrecer una dieta calórica que ayude a los huéspedes a enfrentar las bajas temperaturas.

