Más de 20 familias desplazadas denuncian el saqueo de sus viviendas en Guadalupe y Calvo

Más de 20 familias desplazadas de la sierra, actualmente refugiadas en Parral, denunciaron que sus viviendas en Guadalupe y Calvo han sido abiertas y saqueadas, siendo despojadas de sus pertenencias, que van desde electrodomésticos hasta herramientas de trabajo, además del robo y sacrificio de animales de corral. “Nos han robado todo; saben que por miedo no hemos podido regresar a nuestras comunidades. Incluso, algunos ya se han apoderado de nuestras viviendas”, denunciaron.

De acuerdo con integrantes del colectivo Nuevo Amanecer y representantes de las familias victimas de desplazamiento que aún permanecen en Parral, detallaron que tienen el conocimiento de que sus casas han sido abiertas y despojadas de todo tipo de pertenencias, desde electrodomésticos hasta herramientas de trabajo, además del robo y sacrificio de animales de corral.

“Cuando nosotros salimos de Guadalupe y Calvo, teníamos un taller mecánico y ahora ya nos robaron las refacciones de carros, nos mataron los marranos y las gallinas… teníamos ocho y nada más nos quedó una marranita, porque estaba preñada”, relató una de las afectadas, al describir cómo perdió gran parte de su sustento.

Las familias señalan que los saqueos no son hechos aislados, sino repetitivos. Aseguran que incluso personas desconocidas, vinculadas con grupos criminales se han adueñado de sus viviendas, además del robo de sus pertenencias

Mencionaron que las pérdidas materiales incluyen refrigeradores, pantallas, muebles, herramientas y todo aquello que representaba años de esfuerzo y dedicación. Para muchos, no quedó prácticamente nada.

Detallaron que el daño no solo es patrimonial, debido a que algunas viviendas han sido ocupadas por terceros, mientras que otras han sido vandalizadas o incluso incendiadas“El retorno es cada vez mas incierto ya que no sabemos que encontraremos de patrimonio”.

“Los que tenemos aún familiares haya en las comunidades les mandamos decir que cerraran nuestras casas, pero nos avisaron que los delincuentes volvían a entrar… a lo mejor hasta dormían ahí”, denunciaron.

Mencionaron que algunas de las familias tienen la intención de regresar únicamente para asegurar sus casas, sin embargo el miedo aun los detiene ya que la violencia en el municipio serrano ha continuado, viéndose reflejada en homicidios. “Se sale uno y se pierde todo lo que por años nos esforzamos en lograr adquirir y construir”, expresaron.

A pesar de ello, reconocen que su prioridad fue salvar la vida“Las cosas van y vienen, pero la vida ya no la recupera uno”, señalaron.

Sin embargo, el sentimiento que predomina es de impotencia e indignación. Denuncian que, además de haber sido desplazados por la violencia, ahora enfrentan el despojo total de sus viviendas, sin que exista una intervención efectiva para frenar estos hechos.

“Quisiéramos que el gobierno hiciera algo… son nuestras casas, nuestras pertenencias, y se están adueñando de ellas”, reclamaron.

El colectivo Nuevo Amanecer advirtió que esta situación agrava aún más la crisis que enfrentan las familias desplazadas, quienes no solo perdieron su hogar, sino también su patrimonio, sus animales y sus medios de subsistencia.

Mientras permanecen en Parral, muchas de estas familias viven con la incertidumbre de no saber si algún día podrán regresar, y en caso de hacerlo, si encontrarán algo en pie”Cada día lejos de sus comunidades no solo representa distancia, sino también una pérdida constante de lo que un día fue suyo”.