
Más de 100 perros abandonados entre el panteón y el basurero del municipio de Santa Bárbara se han convertido en un serio problema de salud pública para familias de pepenadores que viven en la zona, debido a que la mayoría tienen sarna y garrapatas. Para el activista Omar Navarrete, estos animales pronto podrían tener una segunda oportunidad luego de que un proyecto de esterilización y adopción resultara ganador en un ejercicio de presupuesto participativo que destinaría hasta 300 mil pesos para la causa.
Una problemática que creció durante años
Lo que comenzó como un caso aislado de abandono animal terminó convirtiéndose en una problemática de gran escala. Omar Navarrete relató que su acercamiento al tema ocurrió en 2020, cuando una amiga le envió un video de varios cachorros recién nacidos que permanecían entre tumbas del panteón municipal. Motivado por ayudar, acudió al sitio y descubrió que no se trataba de un grupo aislado, sino de decenas de perros que sobrevivían en condiciones precarias. Posteriormente decidió recorrer el basurero ubicado detrás del camposanto y constató que la cantidad de animales era mucho mayor de lo que imaginaba.
“Fui a ver qué se podía hacer y me di cuenta de que no nomás estaban esos perritos. Había muchos. Después fui al basurero y vi que había muchísimos más. Desde entonces hemos estado alimentándolos”, explicó. Desde ese momento, un pequeño grupo de ciudadanos ha mantenido labores constantes de apoyo a los animales, aunque reconoce que la magnitud del problema ha rebasado los esfuerzos voluntarios.
Según la estimación más reciente realizada por el activista, únicamente en el basurero llegó a contabilizar alrededor de 80 perros visibles durante una visita. Sin embargo, al considerar al menos cinco hembras gestantes que permanecían en el lugar, la cifra total supera fácilmente los 100 ejemplares.
Yo la última vez que fui conté 80 perros. Más aparte había unas cinco perritas preñadas. Si cada una tiene alrededor de ocho cachorros, estamos hablando de más de cien perrosOmar Navarrete, activista
Enfermedades y riesgos para quienes viven en el lugar
Más allá de la sobrepoblación, la principal preocupación radica en las condiciones sanitarias que prevalecen entre los animales. Navarrete aseguró que una gran cantidad presenta infestaciones de garrapatas y cuadros severos de sarna, enfermedades que se propagan con facilidad cuando existe hacinamiento y falta de atención veterinaria.
La situación resulta especialmente delicada debido a que en las inmediaciones del basurero viven al menos 10 familias en viviendas construidas de manera improvisada. La convivencia diaria con animales enfermos, residuos sólidos y condiciones de insalubridad genera un entorno de riesgo para adultos y menores de edad que permanecen en la zona.
“Existe una grave problemática de sarna y garrapatas. Eso genera mayor preocupación porque hay familias viviendo ahí cerca. Es un tema sanitario que debe atenderse con urgencia”, sostuvo el activista. Añadió que la proliferación de perros sin control también incrementa la posibilidad de transmisión de parásitos, lesiones por mordeduras y accidentes en caminos cercanos.
El abandono, origen de la crisis
Tanto activistas como autoridades coinciden en que el origen principal de la problemática es el abandono constante de mascotas por parte de sus propietarios. De acuerdo con testimonios recabados por quienes trabajan en la zona, personas de distintas comunidades continúan utilizando el basurero como punto para deshacerse de perros que ya no desean mantener.
Navarrete indicó que habitantes que laboran o viven cerca del tiradero le han informado que frecuentemente llegan vehículos para dejar animales en el lugar. Incluso aseguró que algunos provienen de localidades cercanas como Punto Alegre y Santiaguito. Una vez abandonados, los perros forman nuevas manadas, se reproducen sin control y sobreviven alimentándose entre los residuos.
La gente no tiene la cultura ni la conciencia. Los animales es un tema que a casi nadie le interesa. Ha habido pláticas, se ha intentado concientizar, pero mientras no exista responsabilidad de los dueños seguirá habiendo perros callejeros. Muchas personas no quieren esterilizarlos ni vacunarlos porque consideran que es caro y ahí empieza toda la problemáticaOmar Navarrete, activista
Campañas de esterilización, una alternativa pendiente
Con la intención de atender el problema desde su origen, Omar Navarrete promovió durante el proceso de Presupuesto Participativo de este año un proyecto enfocado en campañas masivas de esterilización. Explicó que desde 2021, con apoyo de organizaciones protectoras de animales, han realizado algunas intervenciones para esterilizar hembras rescatadas del basurero y del panteón, aunque los costos limitan el alcance de estas acciones.
