
Para la familia Mora Quezada, la entrega de una nueva silla de ruedas no fue solamente un trámite cumplido ni un beneficio más dentro de un programa de apoyo social. Fue la oportunidad de mejorar la calidad de vida de Francisco Javier, un hombre de 45 años que diariamente depende de este equipo para desplazarse dentro de su hogar.
La emoción fue evidente desde el momento en que recibió la silla. Con una sonrisa difícil de ocultar, Francisco Javier observó el nuevo apoyo que ahora le permitirá moverse con mayor comodidad y seguridad en cada espacio de su casa.
“Estoy muy feliz y muy emocionado. Esta silla está más grande que la que tenía y está más cómoda”, expresó el beneficiario mientras probaba el nuevo equipo que facilitará gran parte de sus actividades cotidianas.
A su lado estuvo Monserrat Mora Quezada, su sobrina, quien explicó que la silla tendrá un impacto directo en la dinámica familiar, ya que Francisco Javier suele desplazarse constantemente desde su habitación hasta el patio y otras áreas de la vivienda, recorridos que en ocasiones resultaban complicados debido a las condiciones del equipo anterior.
La joven destacó que acceder al apoyo fue más sencillo de lo que imaginaban y consideró importante que más personas conozcan este tipo de programas, especialmente aquellas familias que enfrentan dificultades económicas derivadas de una discapacidad o problemas de salud.
“La gente debería acercarse porque sí reciben ayuda. Hay muchas personas que necesitan sillas de ruedas, lentes o audífonos, como mi mamá. A veces se batalla con el dinero y estas oportunidades ayudan mucho a las familias”.
Además del beneficio físico que representa la nueva silla, la familia reconoce el alivio económico que genera recibir este tipo de apoyos sin costo, especialmente en hogares donde los ingresos deben distribuirse entre gastos médicos, cuidados especiales y las necesidades básicas del día a día.
Monserrat señaló que en muchas ocasiones los familiares deben dividir su tiempo entre el trabajo y el cuidado de una persona con discapacidad, situación que complica aún más la economía doméstica. Por ello, agradeció la entrega del apoyo y confió en que más personas puedan acceder a programas similares que contribuyan a mejorar su calidad de vida.
Para la familia Mora Quezada, la nueva silla de ruedas representa mucho más que una herramienta de movilidad. Es una muestra de respaldo que les permitirá enfrentar con mayor tranquilidad los desafíos cotidianos y brindar a Francisco Javier una mayor independencia dentro de su propio hogar.

