
La presencia de niñas y niños en calles y cruceros solicitando dinero representa un problema de atención municipal que requiere la participación coordinada de diversas instituciones para proteger sus derechos, afirmó la presidenta del DIF Estatal, María Eugenia Galván, al destacar los resultados del programa “La calle no es su lugar”, implementado en la ciudad de Chihuahua hace casi cinco años.
La funcionaria explicó que esta estrategia fue creada durante su gestión al frente del DIF Municipal de Chihuahua y posteriormente fue presentada en Ciudad Juárez; sin embargo, hasta el momento no se ha puesto en marcha en ese municipio. El modelo contempla la participación de autoridades de los tres órdenes de gobierno para atender de manera integral la problemática.
“Es un problema local, municipal, en el que en la ciudad de Chihuahua hemos trabajado con un programa que se denomina ‘La calle no es su lugar’; lo creamos hace cuatro años, casi cinco años, y lo presentamos aquí en Ciudad Juárez, pero hasta la fecha no se ha dado”, señaló.
Detalló que en este esfuerzo participan Tránsito, la Policía Municipal, el DIF Municipal, el DIF Estatal y la Fiscalía General del Estado, instituciones que conformaron un equipo de trabajo para identificar la situación de cada menor localizado en las calles y verificar que no existieran casos relacionados con la trata de personas o cualquier otro delito.
Como parte de las acciones, personal de la Fiscalía realizó investigaciones para conocer el origen de los menores, revisar su documentación y establecer si realmente permanecían con sus padres o tutores. En los casos donde no se pudo acreditar su identidad o parentesco, el DIF intervino para garantizar la protección de los niños y descartar situaciones de riesgo.
De manera paralela, las autoridades establecieron contacto con las familias que pedían apoyo económico en la vía pública para ofrecerles alternativas, entre ellas oportunidades laborales, asesoría para regularizar documentos oficiales y acompañamiento institucional que les permitiera mejorar sus condiciones de vida sin exponer a los menores.
Galván indicó que una de las principales medidas fue la instalación de una guardería donde los hijos de estas familias permanecen mientras los adultos realizan sus actividades. Con ello se busca evitar que niñas y niños permanezcan en los cruceros, donde enfrentan riesgos de accidentes, además de prevenir cualquier forma de explotación laboral.
“Los niños no deben pedir en la calle, ni andar en la calle por el riesgo de ser atropellados. Los niños no trabajan, está prohibido el trabajo infantil; los niños deben ir a la escuela”, enfatizó la presidenta del DIF Estatal.
La funcionaria aseguró que, gracias a este esquema de coordinación institucional, actualmente ya no se observa la presencia constante de personas solicitando dinero acompañadas de menores en las calles de la ciudad de Chihuahua. Añadió que la guardería continúa operando y que las dependencias involucradas mantienen vigilancia permanente para garantizar que los menores permanezcan protegidos, acompañados por sus familias y alejados de cualquier situación de explotación.

