Despliega Marina mil 700 efectivos y drones en Sinaloa

La Secretaría de Marina apretó el cerco sobre Mazatlán y el sur de Sinaloa con el despliegue de más de mil 700 elementos, 25 drones y tres aeronaves ante la extensión de la violencia derivada de la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa.

El reforzamiento forma parte de la denominada «Operación Sable», puesta en marcha el pasado 8 de agosto y que, de acuerdo con autoridades navales, permanecerá hasta nuevo aviso para golpear células criminales y su infraestructura.

La fuerza naval cuenta además con 65 vehículos tipo patrulla, motocicletas, embarcaciones y motos acuáticas para realizar recorridos terrestres, marítimos y aéreos.

El despliegue no se concentra únicamente en el corredor turístico de Mazatlán.

Los efectivos fueron distribuidos en los siete sectores del municipio, colonias, accesos carreteros, comunidades rurales y la franja costera, mientras que las operaciones regionales se extienden desde Piaxtla, en San Ignacio, hasta Teacapán, en Escuinapa.

La Marina estableció como objetivos de la operación restablecer la paz y el orden público, además de debilitar la infraestructura utilizada por grupos delictivos.

El reforzamiento ocurre mientras la violencia que desde septiembre de 2024 enfrenta a «Los Chapitos» y «Los Mayos» mantiene presión sobre distintas regiones de Sinaloa y ha alcanzado con mayor fuerza al sur de la entidad.

Este jueves, la Marina reportó los primeros golpes derivados del nuevo despliegue.

En inmediaciones del fraccionamiento Real del Valle, en Mazatlán, elementos navales detuvieron a tres personas y aseguraron dos vehículos, un arma de fuego, cargadores, cartuchos, equipos de comunicación y dinero en efectivo.

También decomisaron 4 mil 425 dosis de presuntas drogas: 2 mil 190 de metanfetamina, 2 mil 145 de cocaína y 90 de mariguana.

Otra intervención fue realizada en la comunidad de El Roble, donde personal naval utilizó drones como parte de las tareas de vigilancia.

La operación se extendió además hacia San Ignacio.

En Estación Dimas, al norte de Mazatlán, marinos que realizaban recorridos terrestres localizaron un arma larga, dos cargadores y 16 cartuchos.

La llegada de los mil 700 efectivos representa uno de los mayores reforzamientos navales recientes para el puerto sinaloense y se suma a las fuerzas federales que ya operaban en la entidad.

A diferencia de los dispositivos desplegados por temporadas vacacionales, la Operación Sable fue planteada como una intervención de seguridad sin fecha definida para su retiro.

Mazatlán se convirtió durante la disputa criminal en una zona estratégica por su puerto, carreteras y conexión hacia los municipios del sur de Sinaloa.

La cobertura de la Marina abarca precisamente ese corredor: desde San Ignacio, pasando por Mazatlán y Concordia, hasta los municipios sureños de Rosario y Escuinapa.

Pese al despliegue federal, la violencia no ha cedido por completo.

En los últimos días se han registrado homicidios tanto en la zona urbana como en comunidades rurales del Municipio, mientras las fuerzas federales mantienen patrullajes, puestos de vigilancia y operaciones para ubicar integrantes y estructuras de los grupos en pugna.

Con la Operación Sable, la Marina busca ahora cerrar espacios a esas células mediante una combinación de tropas, vigilancia aérea con drones, patrullajes marítimos y labores de inteligencia en uno de los principales polos turísticos del País.

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