México se une a los países que restringen el uso de teléfonos en las escuelas

México emitió el martes una restricción a nivel nacional al uso de celulares y pantallas en el sistema educativo del país, con lo que asumió una postura en el debate global sobre cuánta tecnología debería permitirse en el salón de clases.

Bajo la nueva normativa, el acceso a celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos personales estará restringido durante toda la jornada escolar, incluyendo el recreo y los descansos, tanto en las escuelas primarias como en las secundarias. También se pidió a las preparatorias y universidades limitar el uso de dispositivos, pero se les dio un margen de maniobra más amplio sobre cómo hacerlo.

La medida, que se determinó por consenso entre los funcionarios estatales de educación y no requirió que el Congreso aprobara una nueva ley, entrará en vigor en noviembre.

“El objetivo es recuperar la creatividad y evitar este uso indiscriminado de las pantallas que, particularmente vinculado con las redes sociales, puede tener impactos muy negativos”, dijo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su conferencia de prensa matutina del lunes.

“Eso no quiere decir que la inteligencia artificial o las pantallas no sean útiles”, añadió, “pero en el salón de clase no”.

Los docentes de todo el mundo se enfrentan al reto de encontrar el equilibrio entre los beneficios del uso de la tecnología en el aula y los peligros documentados de las redes sociales y el uso excesivo de pantallas, a medida que los padres presionan tanto a los gigantes de las redes sociales como a las escuelas para que rindan cuentas. El mes pasado, Meta llegó a un acuerdo de 17 millardos de dólares con casi todos los estados de Estados Unidos para resolver las demandas que alegaban que Facebook e Instagram habían sido diseñados de forma deliberada para generar adicción en los usuarios jóvenes.

Ahora, más de 110 países han impuesto restricciones a nivel nacional sobre los teléfonos celulares en las escuelas, de acuerdo con un informe de la Unesco.

Sin embargo, México se enfrenta a un desafío particular: dado que solo alrededor del 30 por ciento de las escuelas públicas están equipadas con computadoras con acceso a internet, los celulares suelen servir como herramientas educativas vitales.

Pero la nueva política del país surge a raíz de una encuesta realizada el mes pasado por el gobierno mexicano a más de 560.000 educadores en todo el país. Alrededor del 78 por ciento de los encuestados reportó problemas de atención vinculados al uso de pantallas en los estudiantes; casi el 90 por ciento aprobó limitar el acceso a los dispositivos durante el horario escolar.

Muchos padres y expertos mexicanos han acogido con agrado la nueva medida contra las pantallas, pero algunos la han criticado por ser demasiado vaga en cuanto a su aplicación.

“Esta medida es algo que sí se necesitaba urgentemente, y muchos estamos de acuerdo. Sin embargo, no va a ser suficiente”, dijo Israel Sánchez Martínez, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia de México.

La nueva política, por ejemplo, requiere que las preparatorias elijan uno de cuatro enfoques: guardar los teléfonos bajo llave durante la jornada escolar, limitar su uso a zonas específicas o al recreo, prohibirlos por completo o permitir el acceso con fines educativos.

Sin embargo, no contiene protocolos específicos, multas ni consecuencias para los estudiantes que infrinjan las normas, y en gran medida deja a las escuelas diseñar sus propios planes de implementación mientras que también las insta a evitar enfoques punitivos.

“Esa parte es la que queda como débil”, dijo Laura Frade Rubio, una consultora en educación en la Ciudad de México. Las preparatorias “obviamente” necesitarían imponer algún sistema de reglas y sanciones, dijo, y añadió: “¿Todos por las buenas? Sí, pero por las buenas nadie paga impuestos”.

La nueva política le sigue a un escándalo de trampas en la principal universidad pública del país, la Universidad Nacional Autónoma de México, conocida como UNAM, donde este año el primer examen de admisión en línea arrojó una cantidad tan grande de puntajes altos que indicó una trampa generalizada, posiblemente mediante el uso de IA

A las universidades se les permitirá elaborar sus propias políticas de uso de pantallas bajo las nuevas restricciones.

El enfoque de México hacia las pantallas digitales en el salón de clases contrasta radicalmente con el de El Salvador, donde el presidente Nayib Bukele anunció el año pasado una asociación con la empresa de Elon Musk, xAI, ahora parte de SpaceXAI, para implementar su bot conversacional, Grok, en las escuelas públicas del país, elogiándolo como el primer sistema de educación pública impulsado por IA en el mundo.

Estados Unidos no tiene una política a nivel nacional sobre el uso de pantallas en el salón de clases, pero a principios de este año, Utah y Alabama se convirtieron en los primeros estados en aprobar leyes que limitan el tiempo frente a las pantallas digitales, y Rhode Island impuso una prohibición total el mes pasado. La ciudad de Nueva York —el distrito escolar estadounidense más grande— recientemente impuso estrictas normas nuevas sobre el tiempo de pantalla y el uso de IA en las primarias y secundarias.

Antes del decreto nacional de México para limitar las pantallas, casi la mitad de los 32 estados del país ya tenían algún tipo de restricción sobre los teléfonos celulares en las escuelas. La decisión de avanzar a nivel federal se alcanzó después de una reunión de los secretarios de educación de los 32 estados. Mario Delgado, el secretario de Educación de México, lo describió como un acuerdo entre los gobernadores del país, su secretaría y la presidenta.

Los directores escolares tendrán un periodo de preparación en el cual explicarán las nuevas reglas al profesorado, a los estudiantes y a sus familias antes de que la nueva normativa entre en vigor en todo el país. Pero aún falta mucho por afinar, advierten los expertos.

“Si yo como profesor no tengo computadoras, mis estudiantes aún así tienen que escanear QRs en los libros de texto para ver contenido a más profundidad”, dijo Marco Fernández, un investigador en educación del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. “O si necesito ver videos para explicar con mayor claridad conceptos de biología o física, pues lo siento, pero les voy a decir que saquen sus teléfonos”.