
La prueba del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA) fue aplicada a únicamente 41 alumnos de cuatro escuelas del estado de Chihuahua durante 2025, informó Lorenzo Arturo Parga Amado, subsecretario de Educación Básica.
A decir del funcionario, esta evaluación no permite obtener resultados específicos sobre el desempeño educativo de la entidad. PISA es una evaluación internacional organizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que mide las habilidades de estudiantes de 15 años en matemáticas, lectura y ciencias.
De acuerdo con las cifras nacionales difundidas en 2026, en México 7 de cada 10 estudiantes muestran dificultades para utilizar las matemáticas en situaciones cotidianas sencillas, mientras que 5 de cada 10 presentan dificultades en lectura.
Ante estos resultados, El Heraldo de Juárez solicitó a la Secretaría de Educación y Deporte (SEyD) conocer los detalles de la participación y los resultados obtenidos por los alumnos de Chihuahua en la prueba internacional.
Parga Amado explicó que la OCDE coordina la evaluación mediante la selección de planteles y estudiantes de 15 años, sin que las autoridades educativas estatales intervengan en la definición de la muestra.
En Chihuahua fueron seleccionadas la Escuela Secundaria Técnica número 37, en Ciudad Juárez; la Secundaria S47, en Meoqui; una telesecundaria federalizada en Bocoyna, y la Telesecundaria número 61, en Ocampo.
El subsecretario precisó que, tan solo en la Secundaria Técnica número 37 de Ciudad Juárez, fueron seleccionados 24 estudiantes, mientras que el total de participantes de los cuatro planteles ascendió a 41.
Al comparar esta cifra con una matrícula estatal de aproximadamente 687 mil estudiantes, consideró que se trata de una muestra reducida para establecer conclusiones sobre el aprendizaje en Chihuahua.
El subsecretario sostuvo que, para obtener resultados representativos de una población estudiantil, la muestra debería abarcar por lo menos el 15 por ciento del universo evaluado, por lo que cuestionó que únicamente 41 alumnos hayan participado en la aplicación realizada en la entidad.
De acuerdo con ese criterio planteado por el funcionario, una muestra equivalente al 15 por ciento de los aproximadamente 687 mil estudiantes representaría más de 103 mil alumnos, una cantidad considerablemente superior a los 41 participantes en PISA.
Sin embargo, explicó que la evaluación internacional no está diseñada para establecer clasificaciones entre entidades federativas, sino para comparar el desempeño de los sistemas educativos nacionales.
“PISA no evalúa conocimientos de los alumnos ni evalúa desempeño de los alumnos; evalúa efectividad o eficacia de las políticas públicas educativas o, dicho de otra manera, de los sistemas educativos de los países”, expresó.
Explicó que los resultados permiten comparar el sistema educativo de México con los de países como Brasil, Chile, Canadá y otras naciones participantes, pero no generan evaluaciones independientes para Chihuahua.
Asimismo, señaló que las autoridades estatales no reciben información detallada sobre los alumnos evaluados ni resultados desagregados para la entidad, debido a que la organización y aplicación se realizan mediante mecanismos establecidos entre la OCDE y el Gobierno federal.
Ante esta situación, la Secretaría de Educación y Deporte utiliza los Ejercicios Integradores de Aprendizaje como una herramienta de diagnóstico para conocer las condiciones educativas de los estudiantes y establecer estrategias de recuperación.
El subsecretario explicó que estos instrumentos se aplican aproximadamente al 60 por ciento de las escuelas y permiten identificar las necesidades de aprendizaje desde preescolar hasta secundaria.
Los resultados se clasifican en tres niveles: aprendizaje desarrollado, en proceso de desarrollo y requiere apoyo, lo que permite identificar a los estudiantes que necesitan reforzar determinadas habilidades.
En preescolar, por ejemplo, los resultados del área de lenguaje muestran que el 22.8 por ciento de los alumnos presenta aprendizaje desarrollado, mientras que el 53 por ciento se encuentra en proceso de desarrollo y alrededor del 21 por ciento requiere apoyo.
En los primeros grados de primaria, el 32.51 por ciento registra aprendizaje desarrollado en lenguaje, mientras que aproximadamente el 37 por ciento permanece en proceso.
Para los grados superiores de primaria, de cuarto a sexto, el porcentaje de estudiantes con aprendizaje desarrollado disminuye al 19.4 por ciento, mientras que el 44.9 por ciento se encuentra en proceso de desarrollo.
En secundaria, los resultados muestran que el 26 por ciento de los estudiantes alcanza el nivel de aprendizaje desarrollado en lenguaje, mientras que el 47.6 por ciento permanece en proceso.
Parga Amado explicó que estos resultados permiten identificar áreas que requieren atención, particularmente en comprensión lectora, lectoescritura y pensamiento matemático.
Añadió que los ejercicios también evalúan campos formativos como Saberes y Pensamiento Científico, Ética, Naturaleza y Sociedades, así como De lo Humano y lo Comunitario.
A diferencia de PISA, sostuvo, los diagnósticos estatales permiten conocer directamente las necesidades de los estudiantes y diseñar actividades para recuperar los aprendizajes que todavía no han consolidado.
“Nosotros los ejercicios integradores los aplicamos directamente a las necesidades del alumno, conocemos qué falta y podemos planear actividades para poder recuperar esos aprendizajes”, señaló.
El funcionario reconoció que los resultados internacionales también deben llevar a una revisión de las políticas públicas educativas, particularmente ante los cambios tecnológicos y las nuevas necesidades de aprendizaje.
Consideró que uno de los principales retos consiste en fortalecer la comprensión lectora y las habilidades matemáticas, además de adaptar las estrategias educativas a las condiciones actuales.
