Preparan rutas alternas para transporte de carga ante cierre del puente Libre en 2028

El Gobierno municipal de Ciudad Juárez prepara una estrategia de coordinación entre distintas dependencias para reorganizar la circulación de camiones de carga hacia otros cruces internacionales, ante el cierre del puente Córdova-Américas, conocido como puente Libre, programado para julio de 2028, informó Tania Maldonado, directora de Desarrollo Económico del Municipio.

La funcionaria explicó que el cierre del cruce internacional obligará a modificar las rutas que actualmente utilizan los transportistas para trasladar mercancías hacia Estados Unidos, por lo que ya se buscan alternativas para canalizar las unidades hacia los puentes Zaragoza, Guadalupe-Tornillo y Santa Teresa, con el objetivo de reducir las afectaciones económicas y los tiempos de traslado.

Indicó que el Gobierno municipal tendrá que involucrar a distintas dependencias para organizar la movilidad de los vehículos particulares y del transporte comercial que actualmente utiliza el puente Libre, debido a que el cierre provocará una redistribución del tránsito hacia otros puntos de la frontera.

“El presidente municipal está muy al tanto de lo que vaya a suceder; sin embargo, pues nosotros tenemos que actuar en el momento para hacer una logística de la movilización que vamos a tener de toda esa gente que cruzaba por ese puente y cómo la vamos a dirigir hacia los otros”, explicó.

Maldonado señaló que entre las primeras acciones se contempla establecer mecanismos de coordinación con cámaras empresariales, representantes de la industria maquiladora, agentes aduanales y transportistas, para definir las vías alternas que deberán utilizarse durante la reconstrucción.

Simplemente hacer toda la socialización con las cámaras, con toda la industria, de cuáles son las vías alternas que se van a tomar”, comentó.

La directora explicó que esta reorganización será necesaria debido a que el transporte de carga tendrá que recorrer mayores distancias para llegar a los cruces que permanecerán en operación, lo que representará un incremento en los costos logísticos de las empresas.

Precisó que los transportistas y agentes aduanales son los sectores que han manifestado mayor preocupación por las consecuencias del cierre, particularmente por el tiempo adicional que deberán invertir en los recorridos.

“Donde dicen que les va a pegar más es en el tiempo del traslado de todos los camiones de carga, porque quienes se han pronunciado más fuerte son la asociación de agentes aduanales y los transportistas, porque saben la pérdida o el tiempo que van a tener que invertir más en hacer otro trayecto”, señaló.

La funcionaria informó que la semana pasada sostuvo una reunión con representantes de la Cámara de Comercio de El Paso, Texas, quienes presentaron un estudio sobre el impacto económico que provocará la reconstrucción del puente internacional.

De acuerdo con las estimaciones del sector empresarial estadounidense, las afectaciones económicas podrían superar los 3 mil millones de dólares anuales, debido a las complicaciones que enfrentará el comercio fronterizo durante los trabajos.

Maldonado explicó que originalmente la reconstrucción estaba prevista para comenzar en 2027; sin embargo, ante las preocupaciones manifestadas por empresarios y representantes de El Paso, el inicio fue aplazado hasta julio de 2028.

Señaló que este periodo adicional permitirá continuar con la búsqueda de estrategias para reducir las consecuencias económicas y preparar la logística necesaria para enfrentar el cierre.

“Nosotros queremos ver la estrategia de cómo le podamos ayudar a estas industrias y que no afecte tanto económicamente. Tienen que invertir más porque sabemos que en el trayecto de cruce de transporte, al mandarlo por Guadalupe-Tornillo, por Zaragoza o por Santa Teresa, entonces pues eso es lo que estamos haciendo, ver cómo podemos hacer una mejor estrategia”, expresó.

La directora reconoció que la suspensión de operaciones del puente Libre ya es una decisión tomada por las autoridades estadounidenses, por lo que el Municipio deberá concentrarse en preparar las condiciones de circulación del lado mexicano.

Explicó que los empresarios de El Paso también buscan alternativas para reducir las afectaciones al comercio local, entre ellas la posibilidad de mantener algunos carriles abiertos durante la ejecución de los trabajos.

Sin embargo, señaló que existe resistencia de las autoridades estadounidenses a permitir una operación parcial del cruce internacional.

“Quieren ver la manera de que se puedan abrir algunos carriles; sin embargo, pues esa resistencia de Estados Unidos ha sido muy pronunciada en cerrar todo”, manifestó

Maldonado consideró que la reorganización de la circulación representará un reto para Ciudad Juárez, debido a la cantidad de vehículos particulares y de carga que utilizan diariamente los puentes internacionales, los cuales ya registran una importante saturación.

Indicó que el crecimiento de la industria, el comercio y la movilidad de estudiantes y trabajadores ha incrementado la demanda de infraestructura fronteriza, por lo que reconoció la necesidad de modernizar las instalaciones, aunque insistió en que deben buscarse soluciones para reducir las afectaciones durante las obras.

“Puede ser complicado, complicado, pero no difícil, porque sabemos que la gente ya está acostumbrada a todas las remodelaciones que se hacen de obra”, comentó.

Como antecedente recordó los trabajos de remodelación del puente internacional Carlos Villarreal, que se prolongaron durante más de seis meses y obligaron a los usuarios a modificar sus recorridos.

Agregó que la estrategia de movilidad también deberá considerar las obras viales que comenzarán a ejecutarse en Ciudad Juárez, entre ellas proyectos sobre la avenida De las Torres y otras vialidades que serán intervenidas por los gobiernos municipal y estatal.

Explicó que algunos de estos trabajos iniciarán durante este año y continuarán en 2027, por lo que se buscará avanzar en su ejecución antes del cierre del puente Libre para mejorar las condiciones de circulación.

Respecto a las inversiones realizadas en infraestructura aduanera del lado mexicano, reconoció que será necesario estudiar cómo podrían aprovecharse ante las modificaciones que tendrá la operación comercial del cruce.

Precisó que la reconstrucción del puente corresponde a una inversión federal de Estados Unidos, por lo que las autoridades mexicanas no intervienen directamente en las decisiones relacionadas con su ejecución.

No obstante, sostuvo que el Municipio tendrá que asumir la organización de la movilidad del lado mexicano y coordinarse con los sectores económicos para evitar mayores complicaciones.

La directora reiteró que la prioridad será aprovechar el tiempo disponible antes de julio de 2028 para establecer las rutas alternas, coordinar a las dependencias involucradas y preparar la redistribución de los camiones de carga hacia otros puentes internacionales, con la finalidad de reducir los tiempos de traslado y las pérdidas económicas para las empresas de ambos lados de la frontera.