En medio de la controversia, comunidades aceleran retiro del nombre de César Chávez en EU

Al acercarse el 31 de marzo, fecha en que se conmemora el natalicio de César Chávez, diversas comunidades en Estados Unidos han comenzado a replantear la manera en que se recuerda su legado.

Diversos líderes políticos y organizaciones de derechos civiles han optado por distanciarse de su figura tras recientes acusaciones de abuso sexual ocurridas durante la década de 1960, en el periodo en que se consolidaba como rostro del movimiento de trabajadores agrícolas.

Las reacciones han sido rápidas y visibles en varios estados, con iniciativas para renombrar eventos, feriados y espacios públicos que llevaban su nombre. Celebraciones tradicionales en ciudades como Tucson, Arizona, y Grand Junction, Colorado, han sido modificadas para enfocarse de manera más amplia en los derechos laborales.

En El Paso, Texas, la conmemoración fue rebautizada como el Día del Patrimonio Comunitario y Laboral. En el ámbito legislativo, Minnesota votó para eliminar el feriado dedicado a Chávez, mientras que en California el gobernador Gavin Newsom promulgó una ley para cambiar el nombre del día a “Día de los Trabajadores Agrícolas”.

En Colorado también se analiza una medida similar. Además, se han iniciado esfuerzos para renombrar escuelas, calles y monumentos, incluido el monumento nacional ubicado en Keene, California.

Las acusaciones, difundidas tras una investigación periodística, han generado sentimientos de dolor, decepción e indignación entre comunidades que históricamente han celebrado la figura de Chávez. La líder sindical Dolores Huerta, cofundadora del movimiento, reveló que también fue víctima de abuso, lo que ha intensificado el impacto del caso.

Organizadores comunitarios, como José Luis Chávez en Colorado, señalaron que cancelar las celebraciones no era una opción, pero sí era necesario replantear su enfoque. En algunos casos, los eventos han sido renombrados bajo lemas como “Sí, se puede”, destacando el carácter colectivo del movimiento.

En varias comunidades, el enfoque ha evolucionado hacia una conmemoración más inclusiva de los derechos laborales, evitando centrar el reconocimiento en una sola figura. En Tucson, por ejemplo, una marcha tradicional fue reemplazada por una feria comunitaria sin referencias directas a Chávez.

Activistas han subrayado que el movimiento trasciende a cualquier individuo, enfatizando la importancia de la lucha colectiva de los trabajadores. Autoridades locales, como el concejal Joaquín Baca en Albuquerque, han destacado que los cambios en nombres de espacios públicos requerirán procesos participativos y tiempo.

Las opiniones dentro de las comunidades están divididas entre quienes exigen eliminar toda referencia a Chávez y quienes proponen contextualizar su legado. (Con información de Associated Press)