Revela estudio vulnerabilidad del acuífero Chihuahua-Sacramento ante contaminación y sobreexplotación

El acuífero Chihuahua-Sacramento, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua para la ciudad de Chihuahua, enfrenta riesgos relacionados con la contaminación, la sobreexplotación y el crecimiento urbano, de acuerdo con información proporcionada por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA).

La información forma parte de una respuesta oficial emitida por la Coordinación de Sistemas Hídricos del IMTA a una solicitud de acceso a la información, en la que se detallan diversos estudios y proyectos realizados en torno a este acuífero.

Según el estudio del IMTA, los acuíferos Chihuahua-Sacramento, Tabalaopa-Aldama y Sauz-Encinillas, que abastecen de agua a la ciudad de Chihuahua, presentan distintas edades de recarga y evidencias de vulnerabilidad ante procesos de contaminación.

La investigación denominada “Análisis e interpretación de los contenidos de deuterio, oxígeno-18 y tritio ambiental en muestras de agua extraídas de los pozos pertenecientes a los tres acuíferos que abastecen a la Ciudad de Chihuahua” se desarrolló entre noviembre de 2024 y enero de 2025 en los municipios de Chihuahua y Aldama.

El objetivo fue determinar los tiempos de residencia del agua subterránea y los procesos de recarga mediante el análisis de isótopos ambientales presentes en muestras obtenidas de pozos de extracción.

Entre los principales hallazgos, el estudio concluye que la recarga de los acuíferos proviene principalmente de la lluvia que cae en las zonas montañosas que rodean la región.

De acuerdo con el documento, “la recarga de los acuíferos Chihuahua-Sacramento, Tabalaopa-Aldama y Sauz-Encinillas proviene de la lluvia que precipita en la zona caracterizada por la estación Chihuahua de la Red Nacional de Monitoreo Isotópico de la Precipitación Pluvial (RENIP)”.

Los investigadores encontraron además que las aguas subterráneas presentan características isotópicas que permiten identificar el origen de la recarga. El análisis mostró que las composiciones isotópicas de los tres acuíferos están ligeramente empobrecidas en isótopos pesados respecto a la lluvia que precipita en la zona, lo que sugiere que una parte importante de la recarga se genera en áreas montañosas y durante la temporada de lluvias.

El estudio señala textualmente que “la recarga predominante se realiza en los meses de lluvia de julio a octubre”, periodo que resulta clave para la recuperación de los mantos acuíferos.

Asimismo, los resultados permitieron estimar la edad aparente del agua que abastece a la población. Los científicos determinaron que los pozos de los acuíferos Tabalaopa-Aldama presentan tiempos de residencia de entre 6.7 y 25.6 años, lo que significa que parte del agua que hoy se extrae se infiltró al subsuelo hace más de dos décadas.

Uno de los hallazgos más relevantes es la identificación de riesgos para la calidad del agua. El informe concluye que “los acuíferos Chihuahua-Sacramento y Tabalaopa-Aldama muestran una vulnerabilidad a la contaminación antrópica, debido a que su recarga más reciente contiene mayores contenidos de sólidos disueltos”.

Los investigadores advierten además que “la calidad de ambos acuíferos está siendo impactada por las zonas urbanas de la ciudad de Chihuahua”, una conclusión que vincula directamente el crecimiento urbano con posibles afectaciones a las fuentes de abastecimiento subterráneo.

Para mejorar el conocimiento del sistema hídrico y protegerlo, el IMTA recomienda ampliar las investigaciones. Entre las acciones propuestas se encuentra caracterizar el gradiente de recarga mediante la composición isotópica estable de la precipitación en zonas montañosas, lo que permitiría confirmar el origen del agua que llega a los pozos.

También plantea realizar estudios adicionales de hidrógeno, oxígeno y tritio ambiental, así como mediciones de parámetros fisicoquímicos a distintas profundidades para construir un modelo tridimensional que permita comprender mejor el funcionamiento de los acuíferos.

El estudio fue elaborado por los especialistas Luis González HitaDustin Silverio Mañón Flores y Blanca de Jesús Carreño Martínez, bajo la coordinación del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.