Piden a padres involucrarse más en la educación de sus hijos

La educación de niñas y niños no puede quedar únicamente en manos de las escuelas, por lo que madres y padres de familia deben asumir un papel activo en el aprendizaje y desarrollo académico de sus hijos, señaló Roberto Anaya, subsecretario de Educación y Deporte en la Zona Norte.

El funcionario destacó que el hogar representa el primer espacio donde los menores adquieren hábitos y conductas que posteriormente trasladan a las aulas, por lo que consideró necesario que las familias acompañen actividades como las tareas, el estudio y la lectura.

“Los padres de familia tienen que involucrarse también en la educación de sus hijos. ¿Cuál es la primera escuela de los niños? La casa, la casa es la primera escuela”, expresó.

Anaya señaló que uno de los retos actuales consiste en recuperar el interés de los menores por los libros, ante el tiempo que dedican a dispositivos electrónicos, redes sociales, televisión y otras plataformas de entretenimiento.

Por ello, recomendó que los padres no solamente pidan a sus hijos que lean, sino que también participen en esa actividad. Consideró que compartir la lectura puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la convivencia familiar y, al mismo tiempo, estimular el aprendizaje.

El subsecretario subrayó que los menores aprenden principalmente a partir de lo que observan en su entorno, por lo que el ejemplo de los adultos tiene un peso importante. Si un padre o una madre mantiene el hábito de leer, explicó, es más sencillo que los hijos perciban esa actividad como algo cotidiano.

“Si en la casa los padres no se preocupan porque el niño o la niña hagan su tarea, estudien y lean, estamos dejando de lado una parte muy importante de su formación”, advirtió.

Anaya consideró que el acercamiento a los libros debe comenzar desde edades tempranas y mantenerse durante las diferentes etapas escolares, ya que la lectura permite ampliar conocimientos, conocer otras ideas y desarrollar herramientas que son útiles dentro y fuera del salón de clases.